Localización prequirúrgica
Marcaje con arpón prequirúrgico de mama en Querétaro
Es el único procedimiento del sitio donde no se toma ninguna muestra. Aquí el trabajo es otro: dejarle al cirujano un mapa exacto de dónde está una lesión que él no va a poder palpar cuando abra.
Actualizado el 6 de agosto de 2026.
El arpón es un alambre muy fino con un extremo en forma de anzuelo que queda anclado dentro de la lesión o justo a su lado. El otro extremo sale por la piel y se fija con un apósito.
Se coloca el mismo día de la cirugía, unas horas antes, y lo retira el cirujano junto con el tejido que extirpa. No se deja puesto de un día para otro.
Por qué hace falta
Cuando una lesión se palpa, el cirujano la localiza con los dedos y sabe exactamente qué está retirando. El problema aparece con las lesiones que solo existen en la imagen: microcalcificaciones, nódulos de pocos milímetros, distorsiones de la arquitectura. Al abrir, el tejido mamario se ve homogéneo y no hay nada que distinga la zona enferma del resto.
Sin una guía, la operación se convierte en una estimación basada en la posición aproximada del hallazgo. Eso significa retirar más tejido del necesario para asegurarse, y aun así arriesgarse a dejar la lesión adentro.
El arpón resuelve las dos cosas: permite retirar menos tejido y confirmar que se retiró el correcto.
Cuándo se indica
- Microcalcificaciones que requieren extirpación. Nunca se palpan, por definición.
- Un nódulo pequeño con biopsia previa que obliga a cirugía. Si se colocó un clip marcador en la biopsia, el arpón se ancla ahí mismo.
- Una lesión que no concuerda entre imagen y patología. Cuando la biopsia con aguja no cerró el caso y hay que retirar la zona completa.
- Un fibroadenoma profundo que se decide extirpar. Aunque sea benigno, si no se palpa hay que marcarlo.
Cómo es el día de la cirugía
Esta es la parte que más angustia genera y de la que casi nadie te habla, porque involucra a dos médicos, dos áreas distintas y una coreografía con horarios. Los tiempos son aproximados y cada equipo quirúrgico ajusta los suyos.
Llegas en ayuno
El ayuno lo indica el equipo quirúrgico, no el de imagen, porque corresponde a la anestesia de la cirugía. Traes contigo tus estudios previos y el reporte de la biopsia si ya te hicieron una.
Equipo quirúrgicoSe coloca el arpón
Pasas al área de imagen. Se localiza la lesión con ultrasonido o con estereotaxia, se aplica anestesia local y se introduce una aguja hueca que lleva el alambre dentro. Al retirar la aguja, el anzuelo queda anclado y el alambre permanece.
Todo el procedimiento toma entre veinte y treinta minutos.
RadiologíaSe documenta la posición
Se toman proyecciones de control en dos planos que muestran la punta del arpón respecto a la lesión. Esas imágenes son el mapa: se imprimen o se envían y viajan contigo al quirófano.
Sin ellas, el cirujano tiene un alambre pero no sabe qué tan profundo está la punta ni hacia dónde apunta.
RadiologíaPasas a quirófano
El alambre queda cubierto con un apósito y fijado a la piel. Se pide mantener el brazo quieto y no levantarlo por encima del hombro. Esta espera es la parte más rara del día: sabes que traes algo puesto y no puedes verlo.
TrasladoEl cirujano sigue el alambre
Con las imágenes a la vista, planea la incisión y sigue el trayecto del arpón hasta la punta. Retira la lesión con un margen de tejido alrededor, y el alambre sale dentro de esa misma pieza.
CirugíaSe radiografía la pieza
El tejido extirpado se radiografía todavía en quirófano, contigo dormida. Ahí se confirma que la lesión y el clip están dentro de la pieza. Si no aparecen, se amplía la resección en ese momento en lugar de descubrirlo días después con el reporte de patología.
RadiologíaEs el equivalente quirúrgico de la verificación que se hace en una biopsia estereotáxica. Sin ella, la única forma de saber si la lesión salió es esperar el reporte de patología, y para entonces ya estás cosida.
Vale la pena preguntar si el hospital donde te van a operar la realiza de rutina.
Qué se siente y qué no hay que hacer
La colocación se siente igual que una biopsia: el ardor de la anestesia unos segundos y después presión. Lo que incomoda no es el dolor sino la idea del alambre saliendo por la piel, que es más llevadera de lo que suena porque queda cubierto y no se ve.
- No lo jales, no lo toques y no intentes acomodarlo.
- Mantén el brazo abajo y evita levantarlo por encima del hombro.
- No te quites el apósito ni lo destapes para verlo.
- Si te molesta o crees que se movió, avisa al personal en lugar de manipularlo.
- Muévete con normalidad al caminar; lo que hay que evitar son los movimientos amplios del brazo.
Un desplazamiento pequeño no arruina el procedimiento, porque las imágenes de control documentan la posición y el cirujano trabaja con esa referencia. Pero un jalón fuerte sí puede sacarlo, y entonces hay que volver a colocarlo.
Las alternativas al arpón
El alambre lleva décadas siendo el estándar y funciona bien, pero tiene dos inconvenientes reales: obliga a que imagen y quirófano ocurran el mismo día con horarios encajados, y sale por la piel. Existen marcadores más nuevos que resuelven ambas cosas.
Semilla magnética
Una pieza diminuta que se coloca días o semanas antes y queda completamente dentro. En el quirófano se localiza con una sonda magnética.
Reflector de radar
Un reflector pasivo que responde a una señal emitida por una sonda. Mismo principio de comodidad, distinta tecnología.
Semilla radiactiva
Una fuente de muy baja actividad que el cirujano detecta con una sonda gamma. Requiere licencia y protocolos de manejo de material radiactivo.
Todas requieren que el quirófano cuente con el detector correspondiente, así que la decisión no depende solo del radiólogo sino del hospital y del cirujano. Cuando ese equipo no está disponible, el arpón sigue siendo la opción correcta y no una versión inferior: su precisión es equivalente.
Coordinación con el equipo quirúrgico
El marcaje es de los pocos procedimientos donde el resultado depende tanto de la comunicación como de la técnica. Esto es lo que se acuerda antes de la fecha.
Si eres cirujano y necesitas un marcaje
El agendamiento se coordina directamente para que el horario del arpón encaje con tu hora de quirófano, sin que la paciente tenga que esperar de más ni llegar apurada.
- Se acuerda la vía de abordaje contigo antes de colocarlo, porque el trayecto del alambre condiciona tu incisión.
- Se documenta la posición en dos proyecciones y las imágenes viajan con la paciente.
- Si en la biopsia previa se colocó clip, el arpón se ancla tomándolo como referencia.
- Se puede coordinar la lectura de la radiografía de la pieza quirúrgica en el momento.
- El reporte se entrega el mismo día, con la distancia de la punta a la lesión especificada.
Preguntas frecuentes
¿El arpón es una biopsia?
No. No se toma ninguna muestra ni se envía nada a patología ese día. Es exclusivamente una localización. El estudio del tejido lo hace el patólogo después, sobre la pieza que retiró el cirujano.
¿Se puede colocar el día anterior?
No es lo recomendable. El alambre puede desplazarse con el movimiento durante la noche, y además resulta muy incómodo dormir con él puesto. Por eso se coloca el mismo día, unas horas antes de entrar a quirófano.
¿Y si el arpón se sale antes de la cirugía?
Se vuelve a colocar. Es incómodo y retrasa el día, pero no compromete nada. Por eso se insiste tanto en no manipularlo: no es que sea frágil, es que repetirlo alarga la jornada.
¿Duele más que una biopsia?
No. Se usa la misma anestesia local y la sensación es prácticamente idéntica: ardor unos segundos y luego presión. La diferencia está en lo que queda después, no en el momento de colocarlo.
¿Cómo sé que quedó bien puesto?
Por las proyecciones de control que se toman inmediatamente después. Muestran la punta del arpón en relación con la lesión en dos planos, y esa documentación es la que usa el cirujano. Pide una copia si te la quieres llevar.
¿Me van a operar el mismo día?
Sí, esa es toda la razón de colocarlo. Entre el marcaje y la cirugía suelen pasar de una a tres horas. Si por algún motivo la cirugía se cancela ese día, el arpón se retira y se vuelve a colocar cuando se reprograme.